Estudio ALA es un despacho de arquitectura en Guadalajara fundado en 2012 por Luis Enrique Flores y Armida Fernández. Flores estudió en la Universidad de Guadalajara y después cursó una maestría en Arquitectura de Paisaje en la Harvard Graduate School of Design; Fernández viene de un perfil en diseño industrial y completó una maestría en Diseño, con concentración en Riesgo y Resiliencia, también en Harvard. El sitio del despacho lista un equipo de nueve personas, y sus proyectos publicados abarcan un rango geográfico inusualmente amplio para un despacho tapatío: Jiquilpan y otros puntos de Michoacán, Arandas y Autlán de Navarro en Jalisco, Puerto Escondido en Oaxaca, Punta de Mita en Nayarit, Querétaro, Pescadero en Baja California Sur, e incluso un proyecto en Pharr, Texas.
Piénsalo así: mientras la mayoría de los despachos que hemos revisado en esta serie concentran su portafolio en la Zona Metropolitana de Guadalajara, Estudio ALA construyó su reputación con proyectos dispersos en al menos ocho estados y dos países. Eso no es ni mejor ni peor en automático es un modelo de negocio distinto, y hay que entenderlo así antes de comparar cifras.
Para un inversionista sofisticado, esta distinción importa más de lo que parece a primera vista. Un despacho con un portafolio disperso en varios estados suele construir su experiencia proyecto por proyecto, con equipos y proveedores locales que cambian según la región. Un despacho especializado en una sola zona metropolitana, en cambio, acumula relaciones repetidas con los mismos proveedores, permisos municipales ya conocidos y una curva de aprendizaje específica sobre los suelos, los reglamentos y los fraccionamientos de esa zona. Ninguno de los dos modelos es automáticamente superior, pero si tu proyecto es una residencia en la ZMG, la experiencia repetida en esa zona específica pesa más que la diversidad geográfica del portafolio.