DOARQ sí tiene una propuesta de vivienda de lujo, pero está en Cancún, no en la ZMG: Isla Dorada Residences, una residencia de 706 m² sobre un terreno de 650 m². Su propia página lo describe como “planeada para iniciar su construcción en 2026” es decir, al momento de esta investigación, el proyecto todavía no tiene obra física en marcha. También mencionan un masterplan de ecoturismo llamado Hak Olal en la Riviera Maya, sin metraje ni fecha de inicio especificados.
Seamos honestos con esto: no hay nada malo en que una constructora comercial decida expandirse a vivienda de lujo, y Isla Dorada puede resultar un proyecto excelente una vez construido. Pero hoy, antes de que empiece la obra, no es lo mismo que un proyecto terminado y documentado. Si estás comparando constructoras específicamente por su experiencia entregando vivienda de lujo, la diferencia entre “tenemos un proyecto planeado” y “tenemos proyectos entregados con plusvalía documentada” es exactamente el tipo de distinción que esta guía existe para señalar.
Vale la pena pensar en esto desde la perspectiva de qué tipo de riesgo asumes como primer cliente residencial de una constructora que hasta ahora se ha dedicado a otro segmento. Construir una nave industrial de 100,000 m² y construir una residencia de 700 m² con acabados de lujo son oficios relacionados, pero no idénticos: los proveedores, los acabados, los tiempos de entrega y las expectativas del cliente final son distintos entre un almacén y una casa habitada por una familia. Eso no significa que DOARQ no pueda hacerlo bien muchas constructoras exitosas migran de un segmento a otro, pero sí significa que, al ser de los primeros proyectos residenciales de lujo de la empresa, no hay todavía un historial de entregas residenciales terminadas al que puedas pedirle referencias.