Al hablar de materiales para construcción de casa, la mayoría de las conversaciones se concentran en lo que ocurre dentro de la residencia (estructura, instalaciones, acabados interiores), dejando de lado los materiales exteriores que definen tanto la primera impresión del inmueble como su resistencia frente a décadas de exposición directa al clima de la ZMG. La fachada, el techo, las puertas exteriores y los materiales de paisajismo reciben lluvia, radiación solar y variación térmica de forma continua, y su especificación incorrecta genera deterioro visible en plazos mucho más cortos que cualquier material interior.
Un error común al planificar el presupuesto de construir una casa de lujo es destinar la mayor parte de la inversión en acabados interiores, subestimando el impacto de los materiales exteriores en la percepción de valor y en el costo de mantenimiento a largo plazo. Una fachada con materiales de baja especificación envejece de forma desigual, con manchas, decoloración y microfisuras visibles desde la calle, independientemente de la calidad de lo que hay dentro.
En RBA Residences, fundada en 2015 en la ZMG, especificamos los materiales exteriores considerando su exposición real al clima local, no solo su apariencia en el momento de la instalación. Ese criterio técnico es parte de lo que sostiene las plusvalías del 27% al 32% que nuestros proyectos registran a la entrega.
